
Con motivo del proyecto de ley sobre el aborto, me veo de nuevo integrado en un segmento de población, utilizado en las encuestas que realizan los distintos medios de comunicación, que se llama católico no practicante. Por una vez me paro a pensar en qué significa ser católico no practicante. Durante muchos años me he limitado, como seguramente habréis hecho muchos de vosotros, a creer que era ser católico y no ir a misa, pero hoy, no sé por qué, me resulta demasiado simple y vago. No me vale. Así que lo amplío y pienso que es un católico que no participa de los ritos propios de su Iglesia. Pero me encuentro con que conozco a muchos, poco católicos digamos, que se casan, bautizan a sus hijos y acuden, espero que con poca frecuencia, a funerales. Yo mismo participo de estos ritos con frecuencia aunque sólo sea como asistente. Y seguramente cuando muera, aunque sólo sea entonces, mis seres queridos celebrarán un funeral en el que un cura que no me conoce hablará de lo gran tipo que he sido y del sitio de privilegio que Dios me tiene reservado en el cielo. Sin embargo no creo que eso me convierta en católico, aunque lleve detrás la coletilla de no practicante. Tampoco tiene nada que ver con el comportamiento social y ético que uno mantiene, suponiendo que Hannibal Lecter hubiera sido bautizado resulta gracioso pensar en él como un católico no practicante, sobre todo si uno tiene la mala suerte de acabar formando parte de su menú.
Así que llego a la conclusión de que un católico no practicante es una persona que fue apuntada a la Iglesia por medio del bautizo, que incluso hizo la Primera Comunión, como es mi caso, y que después de esto no ha querido saber nada de la Iglesia el resto de su vida. Y no sé a los demás, pero a mí, me da bastante rabia que se me siga considerando católico, según para qué intereses, así que propongo que se me incluya en otro segmento de población que se podría llamar "apóstata no practicante". Si borrarse de la Iglesia fuera tan sencillo como marcar la casilla de darse de baja en la web de la parroquia, yo lo haría. Y si tú lo harías también, eres, como yo, un apóstata no practicante. Y la Iglesia ya no podrá usarnos para ampliar sus estadísticas de socios.
Así que llego a la conclusión de que un católico no practicante es una persona que fue apuntada a la Iglesia por medio del bautizo, que incluso hizo la Primera Comunión, como es mi caso, y que después de esto no ha querido saber nada de la Iglesia el resto de su vida. Y no sé a los demás, pero a mí, me da bastante rabia que se me siga considerando católico, según para qué intereses, así que propongo que se me incluya en otro segmento de población que se podría llamar "apóstata no practicante". Si borrarse de la Iglesia fuera tan sencillo como marcar la casilla de darse de baja en la web de la parroquia, yo lo haría. Y si tú lo harías también, eres, como yo, un apóstata no practicante. Y la Iglesia ya no podrá usarnos para ampliar sus estadísticas de socios.

















